· Año: 2007
· País: EE.UU.
· Edad: Sin clasificar
· Valoración: 3
No es difícil caer en el error de considerar que esta modesta película no ofrece nada nuevo. Ni siquiera ese "alma indie" de la que presume. Pero, mejor observada, se verá que "
La vida sin Grace" está llena de pequeñas incrustaciones de luz que la convierten en flamante, en original. Habla, tal y como anuncia, de una pérdida, y se instala justo al lado de los perdedores: un padre y sus dos pequeñas hijas (la madre, militar, se quedó muerta en Irak, lo que podría verse como una innovación respecto al habitual "soldado caído"). Y el director y guionista, James C. Strouse, elige para su narración un esquema manido, la "road movie", que abrillanta con dos detalles a estrenar: una música increíble compuesta por
Clint Eastwood y una interpretación increíble de
John Cusack, en el difícil y sospechoso cometido de padre con complejo de culpa y con dos hijas a las que acercarse mucho, pero ¿cómo?
"La vida sin Grace", a pesar del campo de minas sentimental por el que forzosamente transcurre, no pisa ninguna. Hacer de ella una película sobria y al tiempo cálida es, quizá, el mayor mérito de su director. Un equilibrio imposible entre el derrumbamiento sereno del protagonista que se materializa en esa imagen perturbadora, casi insoportable, de él llamando al teléfono de casa, para dejarle al contestador (la voz de su mujer) el hilo suelto de sus planes: irse con sus hijas hasta un parque de atracciones. Hasta en eso hay vocación innovadora: no se van a ver el mar... Lo que no es fácil sacar de esta buena película son conclusiones que no se llevaran.