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· Año: 2008 · País: España · Edad: Todos los públicos · Valoración: 2 No se sabe muy bien la razón pero los comics, y sobre todo los tebeos, no funcionan en el celuloide. Debe de haber un halo impregnado en el papel que se les escapa a los cineastas, o quizás que le sobra, pero por causas desconocidas la cosa no va. Mucho más sucede en Astérix, que es una historia que funciona con el corazón y con la empatía, por lo que es mucho más difícil de poner en movimiento y de hacer que los protagonistas, nuestros personajes, nuestros amigos, sean los mismos, con idéntico tono al que imaginamos, con los mismos gestos que luego les dan vida en pantalla, ya sean Depardieu, De Niro o hasta el mismísimo Day Lewis, si estos dos últimos hubiesen participado.
Y eso pasa. El texto, el formato, el respeto, la intención, todo, es igual, pero nada es igual, ni nada resulta igual. Se presenta ante los ojos una ristra cómica en movimiento, pero se la ve alejada del original. Tiene cierta dignidad en el tratamiento, pero no es eso, no es eso...
Lo cierto es que los refuerzos en forma de cameo dan un cierto tono entrañable al film: bien Schumacher y estupendo, y sorprendente, Zidane en su papel de egipcio no egipcio blandito, rondando la sospecha del armario, algo inesperado en un tipo que fue el más soso de los Guti, Raúl y Beckham en aquella lamentable aparición de la desastrosa "Gol". Empero, aquí da el tono y la atractiva serenidad que se le supone. Por lo demás, poco que añadir: un malo muy bueno (el genial Benoit Poelvoorde de la memorable "La bicicleta de Ghislain Lambert"), un Delon formidable, como se le supone, y punto. Lo de Adriana Karembeu, ya no tan Karembeu, ni nada Karembeu, lo dejamos en nuestro interior...
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