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· Año: 2007 · País: Argentina · Edad: Sin clasificar · Valoración: 3 Para los cinéfilos inquietos la idea de hacer una película posmoderna que se proponga como un pastiche... del cine mudo, remite inevitablemente al maravilloso y excéntrico cine del canadiense Guy Maddin. Y, en efecto, es difícil no aludir a Maddin ante este segundo largo del bonaerense Esteban Sapir, que ha recorrido con él medio mundo festivalero; de hecho, hay una película de Maddin, "Careful", que partía de una premisa similar: la de establecer una analogía entre el carácter silente de la propuesta y la mudez de los personajes. Estos han quedado reducidos al silencio por culpa de un villano, el señor TV, un berlusconi imaginario dueño del único canal televisivo de la ciudad, que vive así un melancólico invierno: la estación blanca es también, visualmente, la más silenciosa de todas.
La idea de subyugar a la ciudadanía por medio de la emisión de imágenes hipnóticas, además de ser una cuasi realidad cada vez menos subliminal en nuestra mediática sociedad actual, ofrece la excusa para proponer una fábula más o menos candorosa, congruente con el carácter retro del diseño de la película, que por otro lado tiene una lectura política en la que han insistido los comentaristas argentinos.
Pero sin desdeñar ésta, lo que se gana nuestro interés es el rigor con el que Sapir persigue su empeño, naif sólo en apariencia: siendo una película barata, hecha con "pedazos de cartón", utiliza imaginativamente los rótulos y la ucronía de mezclar la estética silente con otra gran tradición visual, la de la historieta. Como siempre, el problema no es el reciclar elementos antiguos (casi todo el cine actual lo hace) sino el cómo se haga: el derecho a la cita hay que ganárselo.
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