· Año: 2007
· País: Alemania
· Edad: Mayores de 13 años
· Valoración: 3
El cine del turco alemán
Fatih Akin tiene eso que se llama pegada. No necesita muchas imágenes para asolar o desolar o desmantelar el ánimo de su espectador. Es, también, un cineasta que mira a lo lejos, que busca otro paisaje, que se va precisamente "
al otro lado". Su cine va y viene, mira y reflexiona, sorprende y entretiene. Apareció en el panorama internacional hace cuatro años de una patada en la puerta con la película "
Contra la pared", que te dejaba tanto espacio para respirar como
Dolly Parton dentro de un confesionario.
Esta película, "Al otro lado", que ganó el premio al mejor guión en el pasado Festival de Cannes (en el cual se ven las puntadas azarosas y el estilo y ringorrango del mexicano Arriaga, con quien mantuvo Akin unos nutritivos paseos antes de dar por cerrado el guión), tiene la particularidad de desconcertarte de principio a fin, de presentar un variado menú de personajes y situaciones que se irán estrechando hasta ocupar la misma linea narrativa... El mundo, como se sabe, es un pañuelo, y más si quienes lo bordan son adoradores del destino y de la fatalidad como Akin y Arriaga.
Sus dos o tres comienzos son un puro bullir cinematográfico, y los rumbos que toman los diversos personajes y acciones, un anciano, una joven lesbiana, una prostituta, una madre escrupulosa, una madre entregada, un disparo absurdo (Arriaga y su babel)..., esa corriente fortísima que atraviesa el espacio entre Alemania y Turquía y que busca con ahínco el cine de este hombre, siempre de viaje entre un lado y el otro. La historia tiene algunos puntos débiles, como siempre ocurre cuando se hilvana con casualidades y golpes de efecto, también algún personaje apresurado, como el que interpreta
Hanna Schygulla, quizá algo relleno de tópico y que se adueña de un espacio que no parece corresponderle dentro de la lógica narrativa, pero en términos generales es una película con mucho cauce y profundidad, que no elude (ni tampoco busca) el choque entre culturas y los sentimientos, y que te deja al final un regusto amargo.