· Año: 2008
· País: España
· Edad: Mayores de 13 años
· Valoración: 3
...Que al final no se rompe. O eso parece, porque en estos birlibirloques de salón se trata de que las apariencias sí engañen. Realmente no es complicado entrar en el puzle de troquelados de celofán y máquinas de copiar gente pergeñado por Vigalondo. Una vez puesta en el fuego la sartén, los volutas y pomporrutas saltan graciosamente, así que sólo hay que agarrar la comba y disfrutar sin comerse demasiado el tarro ni pensar que, según Einstein, los viajes al pasado son, en dos palabras, im-posibles. Porque "Los cronocrímenes" es un cordero con piel de tigre, en el buen sentido: culebrea y recula con campechanería y no la sofisticación pedante de, por ejemplo, la plomiza "
Primer".
Cierto que a veces parece un sketch no rematado de "La hora chanante", pero al final el espectador sale con la impresión de que no le han tomado por tonto. Si a eso le añadimos un "sembrao" Elejalde, un Vigalondo (actor) de TBO, que no tebeo, y hallazgos visuales como la momia rosa, el resultado mola bastante. Esperemos que Vigalondo no haya desfondado su chistera y nos depare más y mejores conejos con pajarita y polainas en un tiempo prudencial.