· Año: 2007
· País: Francia
· Edad: Sin clasificar
· Valoración: 3
He aquí lo más parecido a una reunión de antiguos alumnos que se ha visto en una pantalla grande últimamente, y eso que la tentación de volver al lugar del crimen cinéfilo ha "vericueteado" en la mente de documentalistas como Guerín ("
Innisfree") o Jordá ("
Veinte años no es nada").
Nicolas Philibert se suma a la fiesta, aunque sin serpentinas ni ponches en almíbar.
Como mucho, cortezas de cerdo, como se aprecia en el arranque de este valioso trabajo de recuperación espacio-temporal del director de "
Ser y tener". La premisa es sencilla y cautivadoramente respetable: una mirada hacia atrás sin ira a 1975, cuando Philibert ejerció de ayudante de dirección en la polémica "Yo, Philipe Rivi_re, habiendo degollado a mi madre, mi hermana y mi hermano...", del ahora olvidado René Allio. Se trata, así, de desandar los lugares y, sobre todo, lugareños (pues los intérpretes eran no profesionales) donde fue rodada la película, en la Normandía profunda.
Pero más allá de la mera reconstrucción sentimental, estamos ante un ejercicio de fin de carrera de la "universidad de Atapuerca": la vieja premisa de que "ya no se hace cine como el de antes" se cumple a rajatabla observando los trabajosos pasos naturalistas que dieron lugar al filme de Allio. Para desengrasar la tajada ensayista, Philibert intercala divertidas batallitas de los granjeros-actores, rematando con un precioso plano final de su padre "resucitado" por la magia del cine que demuestra que, hoy y siempre, la nostalgia es la droga más dura y la almohada más blanda.