· Año: 2007
· País: EE.UU.
· Edad: Mayores de 18 años
· Valoración: 1
Generalmente con la verdad se va a todos sitios (una gran mentira, pero como esto es cine...). Así que hemos de ser sinceros: La película se proyectó la semana pasada y, francamente, uno apenas se acuerda ya de ella, lo que viene a ser una crítica en sí misma. No es que no hiciéramos esfuerzos para retener la sustancia de la película en sí, pero es que no había. Lo que había era sangre, mucha, y de ida y vuelta porque como venía se iba, de la pantalla y también de la mente del espectador. De la pantalla porque el asunto trata de vampiros, o similares, porque no son al uso. Resisten a la luz y no duermen en ataúdes y todo eso, pero se asemejan, no se les mata ni a tiros (desde luego a tiros no) y se alimentan de sangre, pero su condición de vampiros es lo de menos.
Lo de más es que por mor del contexto general de la película, más parecen vampirillos de tres al cuarto que otra cosa y el trabajo en sí ni llega a la categoría D. Que Lucy Liu se haya metido en tal berenjenal demuestra que su visión de los guiones es similar al de
William Baldwin, por poner un ejemplo, porque ya la pifió, pero bien, en la secuela de "
Los Ángeles de Charlie". Aquí resbala entre tanto charco de ketchup y tanto serrín desparramado, el del seso de los guionistas.