· Año: 2008
· País: EE.UU.
· Edad: Todos los públicos
· Valoración: Hay múltiples maneras de crear comedias: con talento y sin dinero, con dinero y sin talento, con ideas y mala ejecución, con discreción, con corrección, con melancolía o con ternura. Estas dos últimas se ofrecen en el caso que nos ocupa. Es esta la clásica comedia romántica que, sin embargo, no cae en la tontuna, aunque sí en el paño de lágrimas de la sábana llevada de casa para la ocasión. En este "
Definitivamente, quizás", original y atrayente título, su director
Adam Brooks pone a
Ryan Reynolds, chico de moda en Hollywood (aunque algo almibarado y demasiado evidente) en la tesitura de explicar a su hija (la excelente
Abigail Breslin de "
Pequeña Miss Sunshine") no tanto sus correrías amorosas sino el porqué de la desastrosa situación en la que se encuentra actualmente su corazón.
Es un recorrido curioso, bien trenzado y realizado sin algarabía, con cariño y emoción en muchos lances de la historia. La película se desarrolla en el tapete neoyorquino creado por
Woody Allen, continuado por
Edward Burns y concluido con Adam Brooks, con las evidentes diferencias que hay de calidad entre el primero y el resto. El trabajo tiene ciertos altibajos en ese recorrido del corazón, subidas enternecedoras a través de las fibras sensibles del espectador y bajadas por el mismo camino hasta ciertas dosis de ñoñerias, pero nunca exageradas en uno u otro sendero. Finalmente, uno sale de la sala con el alma algo alborozada y la sábana lista para entrar en los dominios del Puntomatic.