· Año: 2008
· País: España
· Edad: Sin clasificar
· Valoración: 2
Si hay alguna salsa que ligue mejor con la comedia costumbrista que la gastronómica (que se lo pregunten a los maestros italianos), esa es la rosa, sin que valga la redundancia. Por eso, "
Fuera de carta" mata dos pájaros de un tiro presentando a su protagonista como chef homosexual (ya dice algo de la evolución del género que los gays tengan algún oficio y beneficio, y no solamente vivan del cuento y de la pluma), cuyos conflictos personales superan en varios grados de cocción a los profesionales. Nacho García Velilla, socio fundador de "7 vidas", se suma a la corriente de gurús de teleseries fichados por la gran pantalla -cuyo último caso es Tom Fernández con "
La torre de Suso"-, por si suena la flauta de Hamelín y se produce el quimérico trasvase de espectadores. Por encima de ciertos tics y "timings" catódicos, el cineasta sabe sacrificar la tentación de los gags ametrallados en favor de la planificación de escenas cómicas bien coreografiadas, quizá la gran diferencia entre ambos medios. Algo que se funde con eficacia en el "enredador" arranque del filme y que se va repitiendo con regularidad en toda su eslora.
No faltan tacos de tocino melodramático como las fruncidas relaciones paternofiliales (incluyendo al abuelo cafre encarnado por
Luis Varela, en un papel que rechazó Fernán Gómez), ni toques de sal gorda vodevilesca como algunos encontronazos con el novio futbolista argentino (otro gremio donde las salidas del armario son peliagudas) y la mejor amiga (una
Lola Dueñas tan reivindicable como actriz cómica como sex symbol, y no es mala sombra), o hasta el boboncio interludio musical "tinocasalesco", muy de los noventa. Pero el tono general es agradable y cómodo como una sopa fría, y ni muy patoso ni muy "zeroliano", admitiendo que
Fernando Tejero siempre hará de Fernando Tejero, que tampoco es un reproche necesariamente, y Javier Cámara de Javier Cámara; esto es, de uno de los tres o cuatro mejores actores nacionales. Cocina de cuchara y no de mercado, vamos. Un último consejo: evítese ver tras la hoy reestrenada "
Mujeres al borde de un ataque de nervios", por aquello de las comparaciones odiosas.