· Año: 2006
· País: EE.UU.
· Edad: Mayores de 16 años
· Valoración: "La chica muerta" (como debería titularse la película para no insultar la inteligencia de quienes no han tenido ocasión de aprender inglés) ha puesto en el mapa a
Karen Moncrieff, actriz reconvertida en directora que ha sabido completar una de esas obras que causan furor en los festivales. La cinta es oscura, pero se entiende. Utiliza un recurso tan explotado como contar la misma historia desde diversos ángulos, pero evita la saturación reiterativa de, por ejemplo, "
En el punto de mira". Ningún actor tiene tiempo suficiente para lucirse, pero todos ellos están soberbios, además de completar un elenco que no parece, desde luego, el de un filme que lleva por bandera su carácter independiente. La guinda la pone
Piper Laurie, magnífica e insoportable madre, continuación natural de lo que podría haber sido la inolvidable alcohólica enamorada de
Paul Newman en "
El buscavidas" si George C. Scott no hubiera sido tan cruel en aquel maravilloso título.
La chica del título está más muerta que la de la curva, dicho está, y solo queda averiguar en qué tangente se despeñó su vida.
Toni Collette encuentra su cuerpo en mitad del campo y las distintas historias se aproximan en círculo a un personaje que intuimos descoarzonador, hasta que
Brittany Murphy rellena los huecos con detalles aún más sórdidos, insoportables para cualquier padre, incluida una
Marcia Gay Harden castigada casi siempre (vean "
La niebla") con los personajes menos justificables. Y si la película no es más certera en su retrato de los infiernos que nos rodean es por su propia estrategia: tan cuarteado está el relato que se echa en falta algún choque de trenes entre sus distintos protagonistas, algunos de los cuales ni siquiera se ven las caras.