· Año: 2007
· País: EE.UU.
· Edad: Sin clasificar
· Valoración: Bruce Beresford hace casi tantas películas como
Woody Allen, aunque de otro tipo. Ésta que se estrena es la penúltima de su filmografía, "
The contract", y presenta muchas de las virtudes del cine de Beresford y algunos, también, de sus vicios. Básicamente se pueden resumir unas y otros en esta lapidaria frase: muy, muy rápido para ir muy, muy cerca.
La masa argumental daba, en principio, para un señor pastel: dos buenos personajes enfrentados en una situación límite, y además interpretados por dos grandes actores,
Morgan Freeman y
John Cusack. Un asesino a sueldo en el trance de cumplir una misión se cruza con un padre tozudo e íntegro, de esos que, como los perros chungos, una vez mordida la presa no sabe como aflojar la mandíbula.
La acción se arremolina rápido y toma velocidad de descenso, aunque no tanta como el propio Beresford para despeñarse hacia los tópicos cinematográficos a dos euros el kilo: los Servicios de Seguridad, los viejos agentes con el hilo suelto, la Casa Blanca sospechosa, los corruptos jefes de la CIA, el eterno pulso entre padres e hijos, el malo bueno, los buenos malos...
No es fácil encontrar algo que trascienda mínimamente entre lo que se ve y se oye en "The contract". También es cierto que, a pesar del uso y abuso de los pormenores del guión y de los perfiles de los personajes, uno puede encontrar algo de entretenimiento en un sospechoso sentido del humor a propósito del pique entre las distintas policías: los típicos "maderos" de provincia con complejo de paletos, los listos de ciudad, los chulos de los servicios secretos..., en fin, uno se percata casi de inmediato de que no está ante una película inolvidable..., al rato, se le olvida a uno que la película no es inolvidable y un rato después, incluso que la ha visto.