· Año: 2007
· País: Serbia
· Edad: Sin clasificar
· Valoración: 1
Hace ya mucho, mucho, mucho tiempo que se puede decir de las películas de Kusturica algo tan rotundo como que vista una, vistas todas. Sé que he visto la última, "
Prométeme", pero no sabría enumerar cinco o diez diferencias con la anterior. Cabras, acordeones, viejos desdentados, patos, gallinas, bolingas, señoras pechugonas, jóvenes enamoradizos, bailoteos y zarandeos, la sobadísima metáfora del Balkán y de Europa..., en fin, el mundo de Kusturica, que podría ser como el de Fellini pero sin pasar el control antidoping.
No se le puede negar a este cineasta un estilo y una personalidad: sus películas son tan genuinas, tan propias, como una huella digital, como el ADN o como la narizota del abuelo, lo que le permite al espectador saber algo importante de antemano: si le gustará o no la película. Como "
Gato negro, gato blanco", como "
La vida es un milagro", como "
Underground"..., a Kusturica se le fue el "angel" mediado "
El tiempo de los gitanos" y no hay que olvidarse, tampoco, de que es el hombre que hizo "
Papá está en viaje de negocios", una obra grande y neta, pletórica, que en absoluto presagiaba este deslizarse hacia ningún lado.
El argumento de este "Prométeme" podría ser esperanzador: un asunto romántico, una búsqueda del amor, una visión vitriólica de la realidad, de las mafias, los abusos, los entuertos, la dialéctica entre el campo y la ciudad, el amor y el sexo, el dinero y el placer..., todo ello narrado sin orden y con excesivo concierto y chanfaina, con unos cuantos personajes prácticamente irrelevantes y sin pista de aterrizaje.
No quisiera, a pesar de todo, espantar de esta película a su público natural, que lo tiene. O sea, si alguien se divirtió con el dichoso "Gato negro..", muy bien puede divertirse con esto.