· Año: 2007
· País: EE.UU.
· Edad: Todos los públicos
· Valoración: 2
Desde "
Millones", excelente y casi inadvertida película de
Danny Boyle, estaba claro que el chaval protagonista,
Alex Etel, no tardaría en ampliar su filmografía. Han pasado cuatro años (ahora tiene 13) y la historia ha seguido su curso natural. El precoz intérprete es, junto al bicharraco, simpaticote y verosímil en su gestualidad y movimientos, lo mejor de esta cinta de aventuras que recupera la leyenda del monstruo del lago Ness y la enmarca en el armazón de dos clásicos: la obra maestra "E.T., el extraterrestre" y la obra comercial "
Liberad a Willy". La fórmula está más que probada y gustará a los enanos (no demasiado, que se pueden asustar), conozcan o no los precedentes.
Por otro lado, el guionista siempre podrá alegar que se limitó a adaptar la novela de Dick King-Smith, un antiguo granjero y autor de otro libro que inspiró el personaje de Babe, el intrépido cerdito que quería colocarse como pastor de ovejas.
Pero, al contrario que a Babe o al alienígena obsesionado con la telefonía, a la criatura de la cinta, Crusoe lo llaman, le falta un objetivo en la vida. Sólo lo encontrará gracias a la guerra, que pone en peligro su vida y la del pequeño líder del reparto, pero de una manera casi circunstancial, lo que resta interés al guión en los minutos centrales de la cinta, que podían haber sido aligerados sin menoscabo alguno de la historia. Que la madre,
Emily Watson, encuentre o no a Crusoe de una puñetera vez es algo que carece de emoción. Que el animal acuático imite al marciano de Spielberg a la hora de esconderse produce un poco de sonrojo. Que el lector lleve a sus hijos a ver este título es algo que tampoco merece la pena discutir. A cada uno lo suyo.